sábado, 17 de febrero de 2007

Esperando la Vida


No quiso dar ese grito de auxilio, sólo se quedó, ahí, sentada, en el mismo paradero, donde pasaban las mismas micros y transitaba la misma gente. No quiso decir que le molestaba el ruido de los autos, ni el olor a cigarrillo a su alrededor. No quiso caminar a donde todos iban, sólo respiro y se quedó ahí, en el mismo paradero, como todos los días.